La jornada laboral en España sigue en el centro de la conversación de Recursos Humanos. La reducción de 40 a 37,5 horas semanales sin recorte salarial no ha logrado convertirse en ley y no tiene fecha clara. Aun así, muchas empresas no esperan a que se apruebe. Mejoran la conciliación laboral y cuidan la desconexión digital por decisión propia. Esa decisión es evidente, y puede marcar la diferencia en la atracción de talento.

 

En qué punto está la jornada laboral en España

El 10 de septiembre de 2025, el Congreso de los Diputados rechazó tramitar el proyecto de reducción de jornada de 37,5 horas. A septiembre de 2026 no hay ninguna reforma aprobada, ni fecha de entrada en vigor, por lo que la jornada máxima legal sigue siendo de 40 horas semanales. El Gobierno ha manifestado su intención de retomar la reducción de jornada laboral, pero sin un calendario concreto.

Para un equipo de RR.HH., esto crea incertidumbre, por lo que planificar turnos, presupuestos y organización del trabajo es difícil al no conocer un tiempo estimado para la llegada del cambio, o si llegará en un tiempo estimado. Por lo que muchas empresas han optado por no esperar y actuar con lo que ya está actualmente a su alcance, como por ejemplo con la implementación de flexibilidad de horarios dentro del entorno laboral.

 

Lo que ya se está haciendo sin que la ley lo exija

Con la reducción de jornada laboral sin una fecha estimada, muchas empresas han decidido no esperar una respuesta de la ley. Estas son las medidas que ya se están implementando dentro de las organizaciones y no requiere ningún permiso o cambio legal, es decir, cualquier empresa puede aplicarlas desde ya, según sus necesidades:

  • Flexibilidad laboral: horarios de entrada y salida más amplios, jornada intensiva en verano o algunos días de teletrabajo.

  • Desconexión digital real: acuerdos de equipo sobre correos y mensajes fuera del horario, no solo una política estipulada en el manual.

  • Reuniones con límites: citas que empiezan y acaban a tiempo, sin convocatorias a últimas horas del día.

  • Gestión por objetivos: medir el resultado y no las horas de presencia.

El derecho a la desconexión digital ya está reconocido en la normativa española. Sin embargo, una cosa es que exista y otra que se practique. Ahí se separan las empresas que solo cumplen de las que construyen una cultura de bienestar y conciliación.

 

Por qué la cultura pesa más que la ley

Cuando una empresa mejora la conciliación sin que nadie se lo imponga, envía un mensaje claro: confía en su gente y le importa su vida fuera del trabajo. Ese mensaje llega a los candidatos y a los equipos actuales.

De este modo las ventajas se reflejan en dos niveles:

  1. Atracción de talento: los profesionales comparan horarios, flexibilidad y respeto por el tiempo personal con la misma atención que el salario. Una empresa que ya ofrece esas condiciones parte con ventaja frente a otra que "esperará a que se apruebe".

     

     

  2. Retención: la falta de equilibrio entre vida y trabajo es una de las razones detrás de la rotación de personal. Cuidar la conciliación reduce las salidas y el coste de reemplazar a las personas.


También se toma en cuenta la forma en cómo se organiza el día. Modelos como la jornada partida tienen un impacto sumamente directo en el tiempo libre de los equipos. Revisar cómo se distribuyen las horas en una organización puede cambiar mucho la experiencia diaria sin tocar el total semanal. Pero generar un cambio en el horario por sí solo no basta. El verdadero reto en las empresas aparece semanas después, cuando hay que lograr que el ritmo se mantenga.

 

Cómo sostener la conciliación en el día a día

Publicar una política de flexibilidad es el primer paso, y el más fácil. Lo difícil es mantenerla. Sin un seguimiento constante, las medidas de conciliación se quedan en el papel: cuando sube la carga de trabajo, los equipos vuelven a las horas extras y a los mensajes fuera de horario. Para sostenerla, hacen falta tres elementos:

  • Escucha activa: saber cómo vive el equipo su carga de trabajo y sus horarios, antes de que aparezca el malestar.

  • Comunicación clara: que las reglas sobre horarios y desconexión sean conocidas y coherentes en todos los niveles.

  • Reconocimiento: valorar el buen trabajo sin premiar el exceso de horas. El reconocimiento laboral refuerza los comportamientos que quieres ver.

Sabemos que cuidar de tu equipo no debería depender de una ley. Por eso creamos este espacio en Apprecio Beat, para que reconocer, escuchar y comunicar sean parte de tu día a día, en un solo lugar. Así mismo, la conciliación deja de ser una promesa y se convierte en algo que tu gente perciba, semana a semana, que su trabajo se valora y su tiempo se respeta. Revisa el blog de Apprecio y encuentra ideas para que el cuidado de tu equipo sea parte de la rutina.

 

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la jornada laboral máxima en España?

Son 40 horas semanales de media anual, según el Estatuto de los Trabajadores. Los convenios colectivos pueden fijar cifras menores.

 

¿Está aprobada la jornada laboral de 37,5 horas?

No. El proyecto no salió adelante en el Congreso y no hay fecha para una nueva votación.

 

¿Qué es el derecho a la desconexión digital?

Es el derecho de las personas trabajadoras a no responder comunicaciones laborales fuera de su horario. Las empresas deben definir cómo se aplica en una política interna.

 

¿Puede una empresa reducir una jornada laboral por su cuenta?

Sí. Nada impide mejorar las condiciones mínimas legales, siempre que se pacte y se documente correctamente. Conviene consultarlo con la asesoría laboral.

 

¿Cómo ayuda la conciliación a atraer y retener talento?

Mejora la percepción de la empresa como lugar de trabajo, reduce la rotación y aumenta el compromiso de los equipos.

Ana María Silva
Por Ana María Silva
6 - octubre - 2026
Psicóloga organizacional con más de 10 años liderando cultura, desempeño, atracción de talento y gestión del cambio en startups, multinacionales y empresas de alto impacto en Chile y Latam. Especialista en transformación cultural, liderazgo, comunicaciones internas y escalamiento organizacional.