San Valentín en el trabajo suele asociarse a gestos simbólicos: un desayuno especial, un mensaje inspirador, una dinámica distinta. Pero más allá de los chocolates y las rosas, esta fecha abre una conversación mucho más profunda: la del compromiso laboral y el verdadero significado de elegir quedarse.
Porque nadie se enamora de una empresa por el logo, ni por el discurso inspirador de fin de año, ni mucho menos por el “somos una gran familia” escrito en la pared. En el trabajo, como en cualquier relación que dura, nadie se queda por promesas de amor eterno, se queda porque, día a día, decide hacerlo.
Muchas organizaciones nos preguntamos: “¿Cómo hacemos para que la gente se comprometa más?”
Aunque tal vez la pregunta correcta sea otra:
¿Por qué alguien elegiría comprometerse aquí y no en otro lugar?
El compromiso organizacional no se decreta en una presentación, no se fuerza ni se instala con un slogan. Se construye cuando:
Cuando eso ocurre, quedarse deja de ser una obligación y se transforma en una elección consciente.
Te podría interesar: Optimizando la Propuesta de Valor al Colaborador (EVP)
En el área comercial se habla de falta de motivación, mientras que en RR.HH de rotación o bajo compromiso laboral. En la práctica, es el mismo fenómeno: personas que ya no eligen poner su energía ahí.
Personas que:
No es falta de talento, es falta de vínculo.
Leer también: 1 de cada 2 renuncia a su jefe, no a la compañía.
Hablar de San Valentín en el trabajo no es promover romanticismo corporativo. Es reconocer que las relaciones laborales también necesitan coherencia y confianza para sostenerse en el tiempo.
Las organizaciones que fortalecen su engagement laboral entienden que el compromiso se construye con:
Porque nadie da lo mejor de sí en un lugar donde siente que es reemplazable… aunque lo sea.
La lealtad, en el trabajo y fuera de él, no aparece por las flores, aparece cuando alguien siente que importa.
Consulta: Estudio de Engagement: Hallazgos clave para la motivación este 2025
Si el compromiso fuera una elección diaria, ¿qué está ofreciendo hoy nuestra organización para que la gente quiera elegirla?
Si entendemos esto como líderes y equipos, no celebraremos solo un día el 14 de febrero, construiremos razones para quedarse todo el año. Porque el compromiso laboral no se sostiene con gestos aislados, sino con sistemas, liderazgo coherente y experiencias que generan sentido.
Si quieres seguir conociendo cómo fortalecer el compromiso organizacional de tus colaboradores de forma estratégica y sostenible, ¡te invitamos a descubrir más contenidos en nuestro blog!